Lecciones de la economía china: ¿La recuperación del gigante?
Tras una recesión durante la primera mitad del año, el crecimiento económico chino parece haberse estabilizado al entrar en el tercer trimestre, gracias a medidas políticas de apoyo y a un aumento de la demanda externa.
Hace
unos meses, cuando el crecimiento del PIB del segundo trimestre se
moderó hasta el 7,5%, con respecto al 7,7% del primer trimestre y al
7,9% del cuarto trimestre de 2012, hubo un renovado pesimismo en el
mercado en relación con China, que se agravó con la falta de liquidez
interbancaria durante el mes de junio y los flujos de capital por las
expectativas de que la Reserva Federal abandonaría la relajación
cualitativa. Hoy, parece que estos temores hacia un aterrizaje duro eran exagerados.
El
sentimiento del mercado comenzó a mejorar a partir de julio, después de
que el primer ministro, Li Keqiang, lanzara el claro mensaje de que se
mantendría un objetivo de crecimiento del 7,5% para 2013. Las
autoridades comenzaron a normalizar la liquidez y a aplicar medidas de
estímulo a pequeña escala, entre ellas un gasto acelerado en
infraestructuras, recortes de impuestos y una modernización de los
procedimientos de exportación.