lunes, 20 de agosto de 2012

IDEAS BÁSICAS SOBRE LA GANANCIA EN EL COMERCIO

LAS GANANCIAS DEL COMERCIO Y DE LA ESPECIALIZACIÓN 


El núcleo más duro de la teoría económica es la idea de las ganancias del comercio. De ella se desprende toda la lógica del mercado. No debe sorprender que, en La Riqueza de las Naciones de Adam Smith, el análisis de las ventajas del comercio haya sido la base para postular la mano invisible del mercado como mecanismo de coordinación social eficiente, descentralizado y de amplísimo alcance.

Es necesario precisar que este tipo de discusión no tiene por objeto describir el mundo real. Con supuestos muy restrictivos, se elabora un acertijo lógico ("puzzle", como decía Jesús Antonio Bejarano) Y se ofrece una solución. No obstante, ese ejercicio de razonamiento es útil para entender los hechos reales de la ECONOMÍA INTERNACIONAL..... lea más aquí


COMO EVALUAR ESTO EN EL PARA BIEN DEL COSTE DE OPORTUNIDAD?

Si Michael Jordan es el mejor jugador de baloncesto del mundo, y también el que mejor corta el césped…
¿debe cortar él mismo su césped?  …
¡Éste es el clásico ejemplo moderno para ilustrar la ventaja competitiva!
La ventaja comparativa explica por qué incluso a la persona más dotada para todas la actividades, le interesa especializarse en lo que comparativamente hace mejor.
Lo que determina la especialización es el coste de oportunidad y no la productividad.


Ejercicio:

1. De lo propuesto en el ejercicio anterior tendremos que elaborar uno de la vida práctica o del diario vivir de cada uno, es decir, tendrán que determinar que de sus vidas cotidianas les representa su PRODUCTIVIDAD y su COSTE DE OPORTUNIDAD de acuerdo a las explicaciones dadas en el documento soporte (PDF La Presentación de Las Ventajas Comparativas). Si aún apesar de la clara explicación dada en el documento surgen dudas al respecto por favor:  a. Consultar previamente y b. Escribirme la duda para otorgar la debida explicación.

Fecha límite de entrega será el Viernes 24 de Agosto. No se recibirán trabajos extemporáneos 

ÉXITOS!!


miércoles, 15 de agosto de 2012

Revisemos que tan líder puede ser Colombia...


Colombia puede asumir un liderazgo aún más global

Agosto 12 de 2012 - 12:32 pm

Jeffrey Sachs, economista más influyente del planeta según The New York Times, habló Sobre Colombia con uno de sus medios.



Pocos economistas inspiran tanto respeto en el mundo actualmente como Jeffrey Sachs. Con 57 años cumplidos y un doctorado de la Universidad de Harvard, este experto en crisis económicas tiene una larga experiencia como asesor de gobiernos en América Latina y Europa Oriental.

Debido a su interés en temas globales, fue incluido en las lista de las 100 personas más influyentes de la revista Time y citado por The New York Times como el economista más influyente del planeta. Colaborador habitual del Financial Times y The Economist, su libro El precio de la civilización llegó a la lista de los más vendidos en Estados Unidos hace pocos meses.

Más recientemente se ha concentrado en asuntos ambientales y de desarrollo, gracias a su cercanía a las Naciones Unidas, en donde es asesor del secretario general de la organización multilateral. Vinculado actualmente a la Universidad de Columbia, en Nueva York, es director del Instituto de la Tierra y profesor de desarrollo sostenible.
Conocedor de Colombia desde hace décadas, estuvo a finales de la semana en Cartagena invitado por la Andi, con ocasión de su asamblea anual. EL TIEMPO lo entrevistó en exclusiva.

Las cifras confirman que la economía mundial no anda bien. ¿Cuál es su percepción?
Sabemos que hay una desaceleración casi sincronizada en diferentes regiones importantes. China crece a un ritmo más lento, India enfrenta una coyuntura complicada, Europa está en recesión y Estados Unidos no camina bien. Los precios de los productos básicos han caído en cerca de un 20 por ciento frente a su pico reciente, y eso golpea a América Latina y África. De manera que estamos viviendo tiempos difíciles.

¿Puede empeorar la situación?
Hay varios peligros reales si alguno de los peores escenarios se vuelve realidad en los sitios que mencioné. Por ejemplo, si la crisis europea empeora dramáticamente, golpearía a todo el mundo. También si el frenazo de los chinos se prolonga mucho, cambiaría radicalmente las posibilidades de los países emergentes. Por último, si la economía estadounidense se contrae, no hay muchas herramientas a la mano para impulsarla y eso se sentiría en todas partes.

¿Y usted cree que algo de eso va a suceder?
No me atrevo a predecir lo peor, pero reconozco que los riesgos son mayores ahora que hace unos meses. Hoy por hoy hay más probabilidades de que las cosas empeoren.

¿Dónde se ubican las mayores preocupaciones?
En el corto plazo, en Europa, porque podría detonar muchas tempestades si Grecia se derrumba y España o Italia la siguen. Pero en un escenario más largo, el tema más inquietante es Asia, que ha sido el motor de la economía global durante más de una década. Espero que siga así, pero si eso no sucede tendríamos que redefinir las perspectivas del planeta.
¿A qué se refiere?
Le doy un ejemplo: si los bienes primarios caen otro 20 por ciento, las posibilidades de las economías latinoamericanas de seguir creciendo bien serían mucho menores. Eso afectaría las conquistas en materia de pobreza y expansión de la clase media. Dicho lo anterior, soy optimista en el sentido de que vamos a sobreaguar y los países menos ricos van a recortarles terreno a los desarrollados, como ha venido sucediendo.

Pero aun así, ¿la ventana durará mucho tiempo abierta?
Esta región, al igual que África, se ha visto favorecida por un entorno internacional propicio, porque el rápido crecimiento de Asia se ha traducido en una gran demanda de materias primas, agrícolas, minerales y energéticas. Lo que ha pasado en Colombia también se ha visto en Brasil, Chile o Perú. De tal manera que si al otro lado del Pacífico las cosas andan bien, eso va a ayudar mucho. Allá tienen la población y aquí, los recursos naturales. Son realidades complementarias.

¿Con eso basta para América Latina?
Eso no es suficiente. Los temas sociales y políticos pesan mucho en esta región y lo seguirán haciendo. No obstante, es claro que hay mejores instituciones ahora que antes. Incluso la desigualdad, que es uno de los peores pecados de América Latina, ha disminuido por cuenta de programas que han sido exitosos. De manera que no se trata de lo uno o lo otro. El sólido crecimiento de los últimos años que vino de afuera no habría sido posible sin las reformas adoptadas dentro.

¿Eso lo hace optimista sobre la región?
Así es. Sobre todo cuando uno mira los líos que hay en el mundo de hoy: la inestabilidad en el Medio Oriente, la tensión entre islamistas y cristianos en África, el fraccionamiento de un buen número de países, las crisis alimentarias y la falta de agua. Cuando uno junta todas esas piezas se da cuenta de que aquí las condiciones son buenas y la democracia funciona relativamente bien. Por eso me gusta lo que veo, sin desconocer los riesgos.

¿Qué errores se deberían evitar en medio de la bonanza que traen los productos básicos?
América Latina sabe más de bonanzas y destorcidas que ningún otro sitio del mundo. El consejo sencillo es que eviten la destorcida (risas).

¿Cómo?
No se endeuden demasiado, no vuelvan esto un auge del consumo, eviten las burbujas inmobiliarias, no crean que los precios altos del petróleo, el carbón u otros productos van a ser permanentes y manejen la tasa de cambio para que no se les aprecie demasiado y así no sufran de enfermedad holandesa. Además, tienen que invertir bien en infraestructura y capital humano, en particular en este último porque la calidad de la educación es mala.

¿Qué más hay que tener en cuenta?
Que no esperen ayuda de nadie si las cosas se ponen difíciles. Este es un momento en el que no hay liderazgo en el mundo. El Grupo de los 20 es muy débil, y Estados Unidos y Europa están concentrados en sus propios problemas. Cada región está relegada a su suerte. En resumen, sean cuidadosos, prudentes y piensen bien lo que van a hacer.

¿De qué manera?
Fíjense un horizonte de tiempo, ojalá de diez años o más, en cuanto a metas. Analicen las oportunidades, los riesgos y las vulnerabilidades. Identifiquen la importancia de la tecnología y la innovación, que le ha cambiado la cara al mundo. Colombia se tiene que meter en eso, en los campos de las tecnologías de la información y la biodiversidad. Brasil lo está haciendo bien y también Chile.

¿Cuál su percepción sobre cómo va el país?
Mi relación con Colombia lleva mucho tiempo. Juan Luis Londoño (el fallecido exministro de la Protección Social) fue uno de mis estudiantes y me enseñó mucho a entender esta nación. A lo largo de tres décadas he visto los altibajos. Por eso digo que ahora están en una situación de fortaleza que no tiene precedentes. Este país ha tenido un progreso tremendo y cuenta con un buen liderazgo que entiende la oportunidad histórica que tiene.

¿Eso trasciende internacionalmente?
Sin duda. El caso más reciente fue el de la Cumbre de Río + 20, en la que Colombia jugó un papel importantísimo. Ahora que su Canciller tiene un espacio en la ONU por cuenta de la nueva mirada a las metas del milenio, tienen la posibilidad de representar un rol de liderazgo aún más global.

¿De qué depende?
De que lo entiendan y de que el mundo no se descuaderne. Esperemos que la salud de Europa no empeore mucho y que la de China se mantenga. En ese caso van a tener una oportunidad extraordinaria para salir adelante. No la desperdicien.

RICARDO ÁVILA Director de Portafolio

martes, 7 de agosto de 2012

Y Como van nuestras locomotoras ?


DOS AÑOS DE SANTOS


Por: Eduardo Sarmiento

La administración Santos se inició con grandes anuncios de locomotoras para estimular el crecimiento del empleo y las acciones públicas para introducir grandes reformas distributivas.
En el plan de desarrollo se anticipó una tasa de crecimiento de 6%, la reducción del desempleo y la aprobación de ambiciosos proyectos de ley de corte social.

La idea fuerza de las locomotoras no pasó de la enumeración de los sectores y no avanzó en un análisis sobre sus interrelaciones y objetivos. Nunca se establecieron los medios para impulsarlas. Hoy en día es claro que de las cinco locomotoras —la minería, la agricultura, la infraestructura, la vivienda y la innovación— sólo se ha avanzado en consolidar la primera, que viene de la administración anterior, incluso de 20 años atrás.

Por tratarse de un sector que genera cuantiosas divisas por la financiación de sus elevadas necesidades de inversión y por la naturaleza del producto final, la expansión de la minería crea una abundancia de dólares que revalúa el tipo de cambio y desplaza la industria y la agricultura. Así lo confirman las cifras más recientes. En el primer semestre la minería creció 11%, en tanto que la industria y la agricultura lo hicieron cerca de cero. Lo que se gana con la producción de la minería, incluso sin descontar la repatriación de capitales, se pierde en la industria y la agricultura.

En materia de empleo no se han cumplido las metas oficiales. La pequeña reducción del desempleo estuvo acompañada de un aumento del subempleo; la mayor parte de las nuevas ocupaciones se encuentran en la informalidad. Por lo demás, en las ciudades la tasa se mantiene en dos dígitos y en varios casos por encima del 15%.

La política monetaria ha sido determinada en buena medida por la prioridad minera. El balance macroeconómico se ha buscado por la vía de la revaluación y el aumento del crédito, que inducen a adquirir los bienes transables en el exterior. Se configuró una estructura en que la producción se origina en la minería y los servicios y el consumo de bienes industriales y agrícolas se realiza en el exterior. Tal como se demostró en el primer semestre, el expediente es insostenible y altamente vulnerable a las condiciones externas. El agravamiento de la crisis mundial y el desinfle de la burbuja del crédito y la revaluación echaron abajo el andamiaje y dejaron sin piso las previsiones del plan de desarrollo.

El mayor insuceso de la política oficial estuvo en las iniciativas parlamentarias. La reforma a la salud, aprobada a comienzos de la administración, no resolvió el caos financiero y la reforma de la educación superior, que luego de ser rechazada por los estudiantes se retiró del Congreso. Las leyes de tierras, regalías y formalización de la mano de obra se aprobaron dentro de grandes despliegues, pero su ejecución ha evolucionado muy por debajo de las metas oficiales. Para completar, las reformas tributaria y pensional nunca se lograron concretar, y ante los insucesos del proyecto de la justicia, el Gobierno optó por no presentarlas.

En contraste, el acto legislativo de la Regla Fiscal, que sustituyó la prioridad social del gasto social por la austeridad, se tramitó en forma expedita y se aplicó con celeridad. A tiempo que se incumplen los programas de vivienda de interés social y de infraestructura, el propósito de reducir el déficit fiscal se cumple a la perfección.

El país está pagando las facturas de la ineficacia del modelo de la minería y servicios, así como de la inoperancia de los proyectos legislativos. A los dos años de iniciada la administración Santos no se vislumbra el perfil productivo y la base institucional que impulsen el crecimiento sostenible con empleo de calidad y reviertan las desigualdades de la sociedad colombiana.

La memoria de un país que se desintegra, será la globalización?


MEMORIA Y FUTURO


Por: William Ospina

¿ES POSIBLE LA RECONSTRUCCIÓN DE un país a través de los oficios, las artes y las técnicas?

Toda enseñanza es un diálogo de la memoria con la creatividad: transmite saberes de la tradición y se abre a la aventura de crear nuevas formas y procedimientos. Es importante pensar en un aprendizaje que vaya más allá del adiestramiento y de la formación de operarios: que transmita técnicas y destrezas pero a la vez nos permita alcanzar una conciencia nueva de nosotros y de nuestro mundo, como individuos y como ciudadanos, que se convierta sin violencia en una reconstrucción de la comunidad.

Uno de los principales problemas de nuestro país es la falta de un saber vinculado a la tierra y a la memoria. Basta ver la antigua red de canales de los zenúes para recordar la admirable ingeniería hidráulica que abandonamos por prejuicios; un sistema que resolvía problemas de irrigación de suelos, nutrición de las terrazas de cultivo, manejo del régimen de las inundaciones y provisión de productos agrícolas para la sociedad.

Si algo valdría la pena emprender hoy, ante la admiración del mundo, sería la reinvención de ese sistema de riego y de cultivo, quinientas mil hectáreas de sabiduría en el manejo de los recursos en la mayor provincia del agua, donde se juntan los dos grandes caudales que corren hacia el norte, a donde fluye el agua que destilan nuestros climas, alterada y enrarecida hoy por nuestra manera de vivir.
Como en un organismo, basta hacer un examen de las aguas que confluyen allí para saber de qué estamos enfermos: qué efectos obran sobre la vida de los ríos y la salud de los habitantes los desechos de millones de hogares, comercios y fábricas, que se vierten al agua desde el Cauca, cruzando el Valle y Antioquia, y desde el Huila, cruzando el Tolima, Caldas, Boyacá, Antioquia, Santander y Bolívar. Ya va siendo hora de aprender a curar a la tierra con el mismo cuidado y diligencia con que curamos nuestros cuerpos.

El país está lleno de sitios de la memoria que requieren ser restaurados y reinterpretados. Pienso, por ejemplo, en la Casa de los Ingleses de Ambalema, que guarda memorias de toda una época de nuestro país. Cualquier funcionario entusiasta podría pensar hoy en convertirla en un centro comercial o en un hotel, pero estaría olvidando que ciertos lugares son cifras complejas de lo que fuimos y de lo que podemos ser.

Hubo una época en que la economía colombiana giraba alrededor del tabaco de las llanuras del Magdalena; las casas de prensado y de distribución del tabaco son también el recuerdo de ese país que se comunicaba con el mundo a través del río, en tiempos en que las selvas de la orilla estaban vivas, en que la fauna silvestre saltaba y cantaba en sus ramas, en que el agua era algo más que energía hidráulica y detritus.

Como la de los individuos, la memoria de un país está hecha de asociaciones y enlaces: no consiste tanto en recuerdos particulares cuanto en la articulación de todos ellos. Para que el país esté vivo realmente necesita que la energía circule por todos sus centros de significación. Y en esa región luminosa, junto al camposanto de Armero, la memoria tiene que aprender por fin, como en todo el país, a ser un diálogo entre el río y los hielos de la montaña, un diálogo de tecnologías entre la tierra fría y la tierra caliente, un pensamiento sobre las relaciones entre economía y cultura, entre el pasado y el presente, entre naturaleza y sociedad.

Reconstruir por todo el país cada casa de la memoria sería reconstruir en nosotros mismos la conciencia perdida, mediante un apasionante diálogo de saberes, artes y oficios. Albañilería, mampostería, carpintería, cantería, artesonado y jardinería, son finalmente tan vitales como hidrografía, orografía, historia de los cultivos y las navegaciones, estudios y procesos ambientales, artes aplicadas, música, literatura, fotografía y cine.

Esas casas y espacios que durante su proceso de reconstrucción pueden ser talleres de trabajo y estudio, para miles de jóvenes, una vez restaurados podrían convertirse a su vez en centros dinamizadores de las regiones, escuelas taller, museos, centros de acogida para estudiantes e investigadores, poderosas atracciones turísticas.

Así se aliarían mediante un enlace físico y virtual la Casa de la Expedición Botánica de Mariquita o el Museo del Río de Honda, a su vez reconstruidos y redefinidos como puntos sensibles de la nación, con los muchos centros de la memoria a lo largo del río, desde San Agustín y Neiva, pasando por Barrancabermeja, Mompox, Magangué y El Banco, hasta el hermoso y vivo Museo del Caribe de Barranquilla, y aún más allá, hasta los últimos lugares donde se recibe, para mal y ojalá para bien, el influjo del río Magdalena: las costas de Jamaica.

Esa reconstrucción mediante la integración de saberes, no sólo permitiría formar excelentes técnicos y profesionales, sino sabios conocedores del territorio y de la memoria compartida, comprometidos con la historia de un país y con sus sueños. La memoria así recuperada, hecha de información y conocimiento, de compromiso con la tierra y diálogo con el entorno, sí podrá convertirse realmente en un lazo de solidaridad entre las comunidades, y espacio para la acción y el disfrute, para la investigación y la imaginación.

Es lo mismo que habría que hacer con la gastronomía, hasta formar una excelente red de restaurantes populares en Colombia; con la hotelería, los muebles, la artesanía: redes de memoria y futuro que rescaten millones de manos y de talentos, no para un mero proyecto productivo, sino para el proyecto de reconstrucción de una nación solidaria y orgullosa de su riqueza.

Como la especulación determina el rumbo de las cosas ..


LA VOLATILIDAD PRESIONA A LOS BANQUEROS CENTRALES


Por: Ralph Atkins *

Las bolsas, antes y después de las medidas tomadas esta semana, actuaron como una montaña rusa. El mercado de capitales, en pleno, se quedó esperando acciones contundentes.

Ben Bernanke, de la FED y Mario Draghi, del Banco Central Europeo. / Reuters
Cuando los corredores de larga distancia olímpicos desaceleran su ritmo, pueden estar perdiendo el aire o guardándolo para la recta final. Esta semana parecía que los mercados financieros hallaban igual de confuso el comportamiento de los bancos centrales.
Los inversionistas se refugiaron el jueves, luego de que Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), aplazara la intervención sobre los atribulados mercados de deuda gubernamental de la Eurozona. La condicionó a que los políticos activaran antes los fondos de rescate de Europa para la compra de bonos.

Sin embargo, el viernes los precios de las acciones europeas aumentaron y los costos que España e Italia deben pagar para solicitar préstamos descendieron significativamente, a medida que regresaba la confianza de que, eventualmente, Draghi actuaría rápido.
La Reserva Federal de Estados Unidos también decepcionó a algunos inversionistas durante esta semana, al abstenerse de lanzar una nueva ronda de relajamiento cuantitativo, aunque insinuó que en septiembre daría pasos para impulsar la economía del país.
Desde un punto de vista, los banqueros centrales estaban conservando sus recursos y poniendo presión sobre los políticos para que corrigieran las debilidades económicas subyacentes.

El peligro, no obstante, es que los inversionistas asimilen la ausencia de acción con una disminución en la capacidad de ejecución de los bancos centrales.

Sin embargo, el BCE se ha esforzado por tener en cuenta las expectativas del mercado para tomar sus decisiones La volatilidad de los mercados de acciones y bonos refleja dramáticos bandazos en las emociones de los inversionistas.

La semana pasada el mismo Draghi permitió que se exaltaran las fantasías de los mercados. “Siempre fue claro en decir que él se esforzaría por cumplir estas expectativas, que eran muy optimistas”, dijo Robert Parker, un consejero senior para Credit Suisse.
La decepción inicial luego de la reunión del consejo de gobierno del BCE, el jueves, reflejó la falta de acción inmediata. Draghi también dijo que cualquier intervención del BCE estaría enfocada en la curva de retornos a corto plazo.

Aunque esto le permitió atajar la oposición del Bundesbank de Alemania a la compra de bonos por parte del BCE, diciendo que actuaría según la política monetaria “clásica”, sus comentarios “básicamente garantizaban la volatilidad futura” de los retornos de los bonos a 10 años, dijo Robert Farago, el director de colocación de activos de Schroders Private Banking. No obstante, ayer los inversionistas parecían más satisfechos demostrando paciencia hacia el BCE.

Johannes Jooste, estratega de portafolio en Merril Lynch Wealth Management, dijo: “Los mercados han tomado una visión ligeramente más cortoplacista hacia la Eurozona, al pensar que la solución tiene que encontrarse rápidamente, mientras que los políticos, que han aprendido de sus errores, ven que este es un proyecto que tardará más que una semana o dos”.

Sin embargo, Jooste dice que los inversionistas enfrentan un trabajo más difícil cuando sopesan las probabilidades de un desenlace catastrófico en la Eurozona.
Los Estados Unidos enfrentan un “despeñadero fiscal” de recortes automáticos al gasto y aumento en los impuestos, que debe comenzar luego de las elecciones presidenciales, pero “los riesgos de una reducción en el crecimiento de Estados Unidos, con o sin la Fed, no parecen tan difíciles de superar como los de la Eurozona”, dijo Joost. “Obviamente existe el despeñadero fiscal, pero no hay expectativas de que haya un colapso”.
En los Estados Unidos la resistencia y la flexibilidad se han visto afectadas por las expectativas de que haya otra ronda de relajamiento cuantitativo o compras de bonos de emergencia.

El efecto de las rondas sucesivas de acción llevadas a cabo por la Fed, sin embargo, se ha disminuido, y Paul Marson, el principal funcionario para inversiones de Lombard Odier, advierte que, desde una perspectiva de inversión a largo plazo, la intervención por parte del banco central tiene poco valor.

“La política monetaria no puede llenar el vacío, lo único que puede hacer es intentar reducir las primas de riesgo”, dijo. “Es necesario preguntarse: ¿cuál es la función de un banco central en el sistema financiero? En última instancia, el papel es preservar la integridad de la base de depósitos al proveer la liquidez necesaria y preservar el valor real del dinero. No se construye un crecimiento económico sostenible mediante la creación de burbujas de activos”.
A pesar de esto, en la Eurozona un “desembolso Draghi” podría tener un lado positivo muy importante si el presidente del BCE logra superar los obstáculos políticos a la gran intervención.

Sus comentarios del jueves dejaron abierta una variedad de opciones para el BCE. Además de insinuar una compra de bonos, también dijo que el BCE podría considerar medidas que no eran estándar, pero que no especificó. Las opciones podrían incluir inyecciones frescas de préstamos a tres años para los bancos de la Eurozona o un relajamiento cuantitativo a gran escala. Con la confianza en torno al futuro de la Eurozona así de débil, la acción que tome el BCE podría generar una gran diferencia en la manera como los inversionistas perciban la situación, dijo Farago. “Las expectativas en Europa son lo suficientemente bajas para que, en efecto, si vemos un intento creíble por reducir los retornos de los bonos soberanos, pueda haber un impacto masivo”.

http://www.elespectador.com/impreso/negocios/articulo-365238-volatilidad-presiona-los-banqueros-centrales

Por que el mundo es plano?

Gracias a las fuerzas que ha desatado la globalización en los últimos tiempos, las estructuras económicas, comerciales y políticas están pasando de ser rígidamente verticales a ser francamente horizontales; es así como el mundo se está “aplanando”.

El aplanamiento del mundo está propiciando, por otra parte, una nueva era de colaboración entre individuos y comunidades como nunca antes se había visto, que está afectando desde el modo de hacer negocios hasta el papel que deben jugar los Gobiernos.

En este texto, el autor presenta un recuento histórico del desarrollo de la globalización, desde el descubrimiento del Nuevo Mundo hasta nuestros días. Asimismo, toca temas como: las fuerzas que están aplanando al mundo y el nuevo orden global que está surgiendo.




El primer tema para tratar será "Las 10 cosas que aplanan el mundo" - hasta la página 47
Lean el libro aqui

miércoles, 1 de agosto de 2012

FORMULARIO INICIO DE CLASES



Los datos consignados allí facilitarán la el desarrollo de nuestras actividades 

Colombianización de la Crisis??


SE HUNDE LA ECONOMÍA


  
Por Eduardo Sarmiento Palacio  

Cómo se puede explicar que el Banco de la Republica y el ministro de Hacienda hayan anticipado que la economía crecería 6% y ahora aparece que estará cerca de 3%.
¿Cómo es posible que eleven la tasa de interés, y luego con la información de las mismas fechas que se publican con un retraso de tres meses se adopte la medida apuesta?
Simplemente, las proyecciones y las decisiones están basadas en teorías fracasadas que no corresponden a la realidad.

El país está montado en una burbuja inducida por la elevada rentabilidad de las actividades mineras. La entrada de inversión extranjera revalúa el tipo de cambio que induce a ampliar el crédito para que las divisas sean empleadas para adquirir los bienes industriales y agrícolas a menores precios en el exterior. Se configuró una economía donde la producción realizada en la minería y el consumo se adquiere en el exterior. Semejante perfil no era sostenible. Ni la revaluación, ni los precios de la vivienda, ni el crédito podían crecer indefinidamente.
Desde luego, el resultado fue adelantado por los desaciertos de política económica y la crisis mundial. La baja de los aranceles acentuó los efectos de la revaluación, al tiempo que el alza de la tasa de interés y la reducción del gasto en infraestructura acentuaron el debilitamiento de la demanda. Por otra parte, el agravamiento de las condiciones mundiales se manifestó por la vía de la cotización de las bolsas, la contracción de las exportaciones industriales y el descenso de los precios de los productos básicos.

La economía ha entrado en un estado en que cada cifra es peor que la anterior. Las caídas de la industria, la agricultura, la construcción y el comercio se han amplificado y las exportaciones y las importaciones registran rápidos descensos. Lo más grave es que el deterioro de la actividad tiende a reflejarse en el sector financiero. Los bancos recortan el financiamiento y el público se resiste a recibir los préstamos.

¿Cuál será la respuesta del gobierno ante el estado generalizado de índices negativos? A finales del año pasado en el primer trimestre las autoridades económicas elevaron la tasa de interés para regular el crédito y frenar el alza de los precios de la vivienda; ahora, con base en el deterioro de la economía en ese período procederán a reducirlas.
En un momento se sube la tasa de interés para evitar el aumento del crédito, el deterioro de la cartera y la elevación de los precios de los activos, y en otros se baja para evitar la caída de la producción. Más que una política anticíclica, como la denomina el Banco de la República, se trata de la incoherencia científica de buscar dos objetivos con un instrumento. Algo así como matar dos pájaros de un solo tiro.

La solución no es inflar la burbuja aumentando el crédito para ampliar las compras externas de bienes industriales y agrícolas, sino reducir el déficit en cuenta corriente para que esos bienes se elaboren en el país. El propósito solo se puede lograr cambiando el modelo de minería, que propicia la entrada masiva de divisas y la revaluación y tiene como contraparte el disparo del crédito.

Lo primero es limitar la entrada de inversión extranjera, reducir los estímulos a la minería y a la repatriación de capitales, intervenir sin límites monetarios en el mercado cambiario para revertir la revaluación y reorientar el crédito de consumo a la producción. Adicionalmente, se requiere una política selectiva para estimular la producción industrial agrícola y el empleo formal.

Un manejo de esta naturaleza se vería seriamente interferido por los TLC, que proscriben el control de capitales y las políticas selectivas, y tendría serias resistencias en la ortodoxia. Tan solo se adoptaría en momentos de severa crisis.

El Espectador, Bogotá, julio 22 de 2012.

Espaldarazo para la "UNION"


ESPAÑAS HAY DEMASIADAS


Por: Miguel Ángel Bastenier

Este es, probablemente, el peor momento de la historia de España desde la Guerra Civil (1936-39), derruido sobre un descrédito inimaginable de la clase política; de los que siguieron malgastando cuando aún era tiempo de poner remedio, hacia 2008, tanto a la derecha como a la izquierda y de esa extraña cosa que llaman centro.

Ese descontento embriagado de desmoralización se está centrando en un objetivo de lo más ominoso: el Estado de las autonomías, ese invento del presidente Suárez en los años 70, que amenaza con decolorar su papel indudablemente central en la construcción de la España contemporánea.

España tiene un gravísimo problema, que no sólo no va camino de solucionarse, sino todo lo contrario, bajo el signo de la catástrofe económica: no es Francia y en un tiempo creyó que podía serlo. España no es viable como Estado unitario. Así como en Francia la Revolución de 1789 y la acción de la III República durante el siglo XIX fraguaron una nación, en España existen hoy, y cada día más, colectivos irreductibles, llamémosles naciones, nacionalidades o como se prefiera, que no se han integrado, ni mucho menos fundido en una empresa común. Son, como ustedes ya han adivinado, Cataluña y el País Vasco. En cierto modo, puede decirse que España no existe; que son varias y seguramente demasiadas.
El español medio, de lengua materna casi siempre castellana, se horrorizaba esta semana al enterarse, por la aplicación de severísimas medidas de recorte del gasto público, que la televisión valenciana tiene 2.000 empleados. Y así, las 17 autonomías españolas, pero subrayando que las dos regiones-naciones-nacionalidades citadas tienen muchísimos asalariados más. Hace algo más de 30 años, cuando comenzaba a edificarse el Estado autonómico, en un restaurante de Barcelona que entonces estaba de moda entre la gauche divine, la progresía izquierdizante, oí a mis espaldas una conversación que lo dice todo. Dos caballeros de alguna edad conversaban, y el más mayor le decía al otro, por supuesto en catalán: “Parece mentira, toda la vida luchando por Cataluña, y ahora que hay autonomía, no me han dado nada”.

Toda España se lanzó en esos años 80, los que lo habían dado todo por Cataluña, o por el Espíritu Santo, a reclamar una sinecura, y así fue como se infló la nómina de las autonomías —a la que pertenece la televisión valenciana—. Y no se trata de que esos así colocados —lo que en España se llama “enchufados”— no hayan desarrollado un trabajo más o menos presentable. Probablemente sí, aunque sólo sea por aquello de que el órgano crea la función, sino de que el país no podía permitirse ese dispendio. Aquellos polvos trajeron estos lodos.
Y lo más terrible del caso es que por mucho que se critique en la España interior y siempre profunda el despilfarro autonómico, en la península no puede haber democracia sin autonomías: ni Cataluña ni el País Vasco aceptarían con todo el derecho del mundo un sistema de gobierno en el que el centro único de decisiones estuviera fuera de sus respectivas comunidades. Y el descalabro económico lejos de arracimar unas con otras a las autonomías para salir del trance con el esfuerzo de todos, está ejerciendo un poderoso efecto disgregador. No hay cosa más fácil, especialmente en Cataluña, donde gobierna un partido al menos nominalmente separatista —Convergéncia—, que enarbolar orgullosamente la conclusión de que “ellos” lo habrían hecho mejor que el Gobierno de España y que si no fuera por la “incompetencia” y corrupción de los españoles Cataluña y el País Vasco estarían hoy ya camino de la recuperación.

En 1931, a poco de la proclamación de la II República española, Manuel Azaña, un gran intelectual y un gran español, que fue el segundo presidente de la institución, aquel que dijo que la democracia no hace felices a los hombres, pero los hace hombres, formuló un vaticinio bastante menos afortunado sobre el futuro de nuestro país. Eran los momentos en que se discutía el futuro estatuto de autonomía de Cataluña, que finalmente se aprobó en otoño de 1932, y el estadista republicano afirmó que era necesario establecer un sistema autonómico —aunque inicialmente limitado a Cataluña y el País Vasco— para el buen funcionamiento del país, entre otras cosas porque con el tiempo la gobernación regional quedaría relegada “a un asunto de tenientes de alcalde” y las mejores mentes y personalidades de esas comunidades se integrarían al trabajo por España. Pues, bien, salvo excepciones, ha ocurrido todo lo contrario. La autonomía ha estimulado el apetito por más y más autogobierno, con un crecimiento que parece imparable del sentimiento independentista, de nuevo, sobre todo en la región mediterránea, que cuenta con bases materiales e históricas mucho más discernibles que las del País Vasco para aspirar a un destino separado.

Nada de todo esto es para pasado mañana. Pero que nadie crea tampoco en América Latina, con satisfacción o desasosiego según los casos, que la existencia de España esté garantizada, digamos que para todo el siglo XXI, como sí lo está, en cambio, la de Colombia. Y eso es así porque debe gustar tanto eso de ser español que las versiones están siendo demasiadas.

Miguel Ángel Bastenier / * Columnista de El País de España.

Re evaluación del Sistema Económico Internacional??


INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA: ¿QUÉ SE SALVA?



Por: GUILLERMO PERRY | 6:14 p.m. | 21 de Julio del 2012

La integración es como el sexo: quienes más hablan de ella son quienes menos la practican.

La integración económica latinoamericana pasa por su peor momento. Mercosur es una garrotera continua, la Comunidad Andina parece un fantasma, el Mercado Común del Caribe agoniza desde hace años, Argentina y Bolivia destruyeron el mercado energético del Cono Sur, Iirsa (la iniciativa brasileña de integración de infraestructura) avanza a paso de conga y ya ni siquiera se menciona la posibilidad de integración hemisférica, que en otras épocas generó grandes expectativas.
Este panorama desolador se da en medio de una considerable retórica latinoamericanista. Pareciera que la integración es como el sexo: quienes más hablan de ella son quienes menos la practican. Chávez habla mucho de la unión bolivariana y destruyó a la Comunidad Andina. Se retiró de ella usando un pretexto hipócrita: las negociaciones comerciales de Perú y Colombia con los EE. UU., cuando Venezuela sigue siendo el país de América del Sur con una mayor dependencia comercial de ese país. Su real propósito era mendigar la entrada al Mercosur. Cuando cerró el comercio con Colombia, le entregó su mercado a Brasil y Argentina, quienes así se olvidaron de los reparos que tenían al ingreso de Venezuela a Mercosur. Este se protocoliza ahora a la fuerza, al tiempo que se expulsa al pobre Paraguay sin el debido proceso. Es una linda historia de traición y oportunismo.
Cristina y Dilma hablan en Unasur de la integración política suramericana, pero se agarran como verduleras cerrando el comercio a más y más productos del país vecino. Ni Lula ni Kirchner querían aumentar las tarifas de importación de gas de la pobre Bolivia, hasta que Evo, otro retórico de la integración, 'nacionalizó' el gas, se tomó las instalaciones de Petrobras con el ejército y las subió a la fuerza. En retaliación, los brasileños dejaron de invertir en Bolivia y se fueron a explorar costa afuera con mucho éxito. Kirchner suspendió arbitrariamente las exportaciones de gas a Chile, lo que obligó a los chilenos a importar gas licuado a precios mucho mayores.
En contraste, andan bien y con menos aspavientos la integración centroamericana y la Alianza del Pacífico entre Colombia, Chile, México y Perú, que fue recientemente convertida en tratado. Esta iniciativa, de la mayor importancia para nuestro país, promueve una integración económica profunda entre estos cuatro países, así como su cooperación para estrechar lazos con el Asia-Pacífico, la región del mundo con un mayor crecimiento económico.
Y la consolidación de dos instituciones latinoamericanas modelo constituye un verdadero milagro en medio del actual caos regional: la Corporación Andina de Fomento (CAF), hoy convertida en un pujante Banco de Desarrollo Latinoamericano, y el Fondo Latinoamericano de Reservas (Flar). Estas instituciones son el equivalente del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a nivel regional, pero de propiedad de los países latinoamericanos y manejadas exclusivamente por ellos, a diferencia del BID o de los bancos de Desarrollo Asiático y Africano. Ninguna otra región en desarrollo muestra un caso de éxito comparable.
La CAF comenzó como un banco del grupo andino, hoy tiene 19 países miembros y presta tanto como el BID y el Banco Mundial en nuestra región. Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay se convirtieron hace poco en miembros plenos, y México y Chile están aumentando sus aportes. Recientemente subió su rating, que es hoy más alto que el de cualquiera de sus aportantes, en medio de la crisis financiera europea. Ha sido muy bien manejada.
El Flar también ha sido bien manejado, tiene un buen rating y ha resultado beneficioso para todos sus miembros, en contraste con el Fondo Monetario Árabe y la Iniciativa de Chiang Mai, que han operado muy poco. Sin embargo, solamente cuenta con siete países miembros. Si la retórica de autonomía latinoamericana de Brasil, México y Argentina fuera seria, lo primero que harían es convertirse en miembros plenos del Flar.