miércoles, 19 de junio de 2013

El foco de las potencias está puesto en América Latina y el premio es aumentar el comercio y las oportunidades de inversión

AMÉRICA LATINA ESTÁ EN LA MIRA DE EE. UU. Y CHINA




Las dos potencias buscan ampliar sus relaciones económicas y comerciales con la región.
Aunque los presidentes de Estados Unidos y China proclamaron un “nuevo modelo” de cooperación en su cumbre del último fin de semana, una creciente competencia es lo que luce más probable.

La sucesión de actividades previas a la reunión del presidente Barack Obama con su par chino, Xi Jinping, en California, reveló que las miradas de Pekín y Washington están puestas sobre un premio similar, y enfrentan diferentes desafíos para obtenerlo.

El foco de ambos está puesto en América Latina y el premio es aumentar el comercio y las oportunidades de inversión en una región donde las reformas económicas han sacado a millones de la pobreza y los ha elevado a la clase media.

América Latina es rica en materias primas y energía -algo que tanto China como Estados Unidos necesitan-, cuentan con estabilidad política y ansias de promover acuerdos.

Hay que considerar el itinerario de viajes: Obama visitó México y Costa Rica el mes pasado.

El vicepresidente Joe Biden fue recientemente a Colombia, Trinidad y Tobago y Brasil.

El presidente de Chile le hizo una visita a Obama la semana pasada, el mandatario de Perú llegó el martes y la presidenta de Brasil tiene previsto verlo en octubre.

Mientras tanto, apenas Biden abandonó Trinidad y Tobago aterrizó allí Xi como parte de una gira que también lo llevó a Costa Rica y México para promover el comercio y la cooperación.

Tanto los funcionarios estadounidenses como los chinos se están encontrando con una Latinoamérica más confiada, capaz de utilizar su nueva fuerza para forjar mejores acuerdos y tener múltiples socios comerciales.

Ello podría obligar a Washington a trabajar más arduamente para mantener su posición de liderazgo comercial por sobre China, que tiene dinero para gastar en la región. “Hay un tono más enérgico (de Estados Unidos), un ánimo más optimista respecto a la agenda económica en el segundo mandato que la primera vez”, dijo Michael Shifter, presidente de Inter-American Dialogue.

“Algo está ocurriendo en la región y Estados Unidos quiere ser parte de ello.

Todavía está en duda si existe una visión o una política bien planeada. Pero se ve una mayor afirmación de la región y una voluntad de compromiso”, agregó.

Estados Unidos, el mayor socio comercial de América Latina durante gran parte de su historia, aún mantiene esa posición. Washington tiene pactos de libre comercio con más de un tercio de los países del continente y transa por año más de 800.000 millones de dólares en bienes y servicios con Latinoamérica, más de tres veces el comercio de la región con China.

Durante el primer mandato de Obama, el Gobierno estadounidense dejó la impresión de que estaba dejando de lado a la región. Y China avanzó rápidamente.

El país asiático aumentó su comercio anual con la región desde virtualmente nada en el 2000 a unos 260.000 millones de dólares en el 2012. Y en el 2009 superó a Estados Unidos como mayor socio comercial de Brasil, la potencia de la región, en gran parte mediante compras masivas de mineral de hierro y soja. Otro dato importante: en 1995, por ejemplo, Estados Unidos representaba el 37 por ciento de las inversiones extranjeras directas de Brasil. La cifra cayó a un 10 por ciento en el 2011, según el Council of the Americas, que busca fomentar los lazos continentales.

La renovada pasión de Washington se debe al menos en parte al temor de que China repita en América Latina el éxito económico que ha tenido en África.

China ha podido presentarse como un socio benevolente en ese continente, lo que ha jugado a su favor dada la historia de Occidente de entrometerse en asuntos domésticos.

EL GIGANTE ASIÁTICO BUSCA UNA MANITO DE LOS MEXICANOS

China busca invertir en infraestructura, minería y energía, y quiere profundizar

el comercio bilateral.

China tiene un interés particular en México, el segundo mercado más grande de la región.

Pekín ha estado compitiendo con México para abastecer al mercado estadounidense con bienes manufacturados. Pero China ahora está buscando trabajar con el Gobierno mexicano, invirtiendo en infraestructura, minería y energía, y quiere sacar provecho de las esperadas reformas que abrirían la industria petrolera mexicana a la inversión extranjera.

Hay obstáculos en el camino. Un punto de irritación que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto le planteó a Xi es que aunque México registra un superávit comercial con sus socios globales, tiene un gran déficit con China.

Sin embargo, China busca incluso más. Desea con ansias un acuerdo de libre comercio con México, pero el Gobierno mexicano le dijo la semana pasada que era muy pronto.

En tanto, el comercio de México con Estados Unidos sigue floreciendo y hay previsiones de que a fines de esta década reemplace a Canadá como el mayor socio comercial de Estados Unidos, según Inter-American Dialogue.

China también está considerando unirse a las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés), que busca fomentar el comercio entre el continente americano, Asia y Australia.

NUEVA YORK/REUTERS



martes, 18 de junio de 2013

El país experimenta las alteraciones de un sistema fundamentado de revaluación y el ingreso de inversión extrajera

Por: Eduardo Sarmiento




En los últimos días se observan grandes alteraciones de los índices comerciales y flujos de capital de América Latina y Colombia.

El país experimenta las alteraciones de un sistema fundamentado de revaluación y el ingreso de inversión extrajera. El modelo le dio una cierta actividad a la economía a cambio de hacerla más vulnerable.

Como lo señalé, el país operó varios años con una burbuja insostenible. De un lado, la entrada de capitales causaba una revaluación que se manifestaba en un déficit en cuenta corriente que se contrarrestaba con el crecimiento del crédito por encima del producto nacional o la valorización de activos. De otro lado, la revaluación generaba expectativas que inducían más entradas de capitales. Se configuró un círculo vicioso de revaluación, entrada de capitales, déficit en cuenta corriente, explosión de crédito y alza de los precios de los activos.
La primera ruptura de la burbuja se presenta a mediados de 2012, cuando el crecimiento del crédito se reduce drásticamente y los precios de los activos, en particular de los bonos y las acciones, entran en la fase descendente. Y en este momento se está cayendo la parte restante. La revaluación llegó a su fin porque físicamente no podía bajar más. En la mayoría de los bienes transables los precios internos son superiores a los externos; su sobrevivencia pende de las dádivas oficiales. Por lo demás, la caída de las exportaciones en el primer trimestre, la baja de la inversión extranjera y los insucesos del TLC cambiaron las expectativas.

A su turno, los anuncios del presidente de la Fed de suspender las emisiones monetarias y elevar las tasas de interés confirmaron las perspectivas externas. De una vez por todas, los inversionistas advirtieron que las ganancias de la revaluación en el futuro serán pérdidas de la devaluación. En consecuencia, se movilizaron a transformar los activos en moneda nacional en dólares, provocando una reversión hacia la devaluación.

La burbuja deja la destrucción de la industria y la agricultura y un déficit en cuenta corriente de 7% del PIB en términos reales, generado por la sustitución de la producción por las importaciones. La economía está expuesta a una fuerte contracción de demanda efectiva que puede ser agravada por las secuelas posteriores al desplome. La salida de capitales está ocasionando una contracción del crédito que acentuó la caída en el precio de los activos.

El Emisor está a la deriva. En aras de influir el tipo de cambio bajó la tasa de referencia a 3,25%, y el mercado registra rendimientos del doble en los TES y los títulos de renta fija. La economía está expuesta a grandes revaluaciones que destruyen la industria y la agricultura y causan déficits en cuenta corriente insostenibles y grandes devaluaciones que deprimen la producción y el empleo. La revaluación no podía dejarse al arbitrio del mercado y, menos, pretender que la reparación del error se realice dentro del marco de tipo de cambio flexible que lo causó. El camino de rectificaciones tenía que arrancar por modificar el régimen cambiario y limitar los ingresos de divisas de la inversión extrajera. El peor de los mundos es una devaluación causada por la salida del ahorro y las sugerencias foráneas.

Las empresas latinoamericanas deben mirar a Europa

Hay que seguir buscando a Europa




Las empresas latinoamericanas deben mirar a Europa en sus procesos de internacionalización por las oportunidades que ofrece ese continente a pesar de la crisis.


El secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legazque está en Bogotá para participar en las Jornadas de Partenariado Multilateral España-Colombia y para reunirse con autoridades colombianas, señaló que en varios países de América Latina empieza a haber empresas con tamaño y capacidad financiera como para afrontar procesos de internacionalización e invertir en Europa. "No conviene olvidar que, aunque esté en crisis, Europa es todavía el mayor mercado del mundo y para beneficiarse de la presencia del mejor mercado del mundo hay que estar (en ese mercado) y para estar hay que invertir", expresó.

En ese sentido, García-Legaz recomendó invertir en España, un país que, además de los vínculos históricos que tiene con América Latina, reúne condiciones para ser la plataforma europea de las empresas que quieran abrir mercados.

España "es un país con buena mano de obra, cualificada, con salarios mucho más competitivos que los que hay en el centro y norte de Europa, con seguridad jurídica y con la ventaja de compartir la lengua", manifestó.

García-Legaz señaló que en países como Colombia, México, Brasil o Chile, el desarrollo alcanzado por sus economías permite a muchas compañías "dar el salto" hacia la internacionalización, y son los empresarios los que deben dar el siguiente paso en esa dirección. "Lo que tienen que hacer esas empresas es darse cuenta de que los mercados están cada vez más integrados, que las fronteras desaparecen a mayor velocidad y que pensar solamente en clave de mercado local o nacional ya no es posible y que es necesario pensar en clave internacional", explicó.

La apuesta por los mercados internacionales, aparte de ser una estrategia comercial, es también un recurso que ayuda a las empresas a enfrentar crisis como la que afecta a Europa, algo que han podido constatar las compañías españolas. "Las empresas que no habían apostado por los mercados internacionales lo han pasado mucho peor, incluso algunas de ellas han cerrado, que aquellas otras que habían diseñado su estrategia apostando por mercados en América Latina y otros sitios, que han sobrevivido a la crisis", manifestó.

García-Legaz se refirió también a las perspectivas del comercio entre España y América Latina, una relación que en su conjunto "va muy bien" y en la que las exportaciones españolas para la región crecen a un ritmo del 15 % anual, según dijo. "Al mismo tiempo estamos viendo un crecimiento fuerte de las exportaciones de América Latina a España y eso también es buena noticia porque lo que está indicando es que afortunadamente estamos derribando las barreras que existían tradicionalmente para el comercio", señaló.

En el caso específico de Colombia, destacó que "está a las puertas de convertirse en una relación comercial privilegiada" por la próxima entrada en vigor del Acuerdo Comercial con la Unión Europea (UE).

Eso significa, según dijo, que se van a desmantelar todas las barreras del comercio entre la UE y Colombia, lo que se traducirá en un "boom comercial" para el país andino. "Las empresas colombianas tienen que prepararse para un escenario en el que se les va a abrir el mayor mercado del mundo", dijo el secretario de Estado español, quien instó a los hombres de negocios a "no desaprovechar esa oportunidad".

García-Legaz elogió iniciativas de libre mercado como la Alianza del Pacífico, bloque formado por Chile, Colombia, México y Perú, al cual se sumarán algunos centroamericanos, porque, explicó, "es una alianza ganadora, de países que apuestan por las instituciones fuertes, por la economía de mercado, por el libre comercio, por la apertura".

Lamentó que, en cambio, el Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, más Paraguay, que está suspendido, se esté quedando "rezagado" en cuanto a acuerdos comerciales como el que negocia con la UE, un proceso que se reanudó en 2010 tras un estancamiento de seis años. "El Mercosur tiene que reflexionar sobre lo que supone de verdad años de estancamiento en las negociaciones, porque, por el contrario, esas oportunidades las van a aprovechar los países de la Alianza del Pacífico", anotó.

Dólar volvería a la baja ante estabilidad de la FED

Dólar volvería a la baja ante estabilidad de la FED
http://www.larepublica.co/sites/default/files/larepublica/dolar0618-1000.jpgDespués de que los mercados del mundo llevan un mes arrastrando el efecto de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, sobre la posibilidad de retirar el estímulo, todas las previsiones para la reunión que comenzará hoy es que el Emisor trate de lanzar un mensaje de calma, y que de momento no anuncie la supresión del QE3.

Mucho se ha hablado desde que el pasado 22 de mayo, Bernanke a pesar de decir en el discurso que la economía seguía necesitando el estímulo, en la ronda de preguntas contestara que el retiro dependería de la evolución de los datos macroeconómicos de la economía de Estados Unidos, lo que inició un torrente de especulación.
A partir de ese momento, la incertidumbre generó una gran volatilidad en los mercados y en el cambio del dólar respecto al resto de monedas.
Además, el tema no quedó ahí y otros personajes importantes como Richard Fisher, presidente de la FED de Dallas y uno de los directivos más renombrados dentro de la institución, denunció la insostenibilidad de lo que denominó como la “cocaína monetaria para satisfacer a las bolsas”.
Aún así, de acuerdo con Juan David Ballén, analista de renta variable de Alianza Valores, se espera que la FED trate de dar un mensaje de confianza. “Se podría pensar que se explicará cómo será el desmonte y sobre todo, le dará un tono más suave. Todo apunta a que irá retirando el estímulo gradualmente a partir de septiembre para que no afecte agresivamente al mercado, pero ese proceso se demora”.
De igual forma, Carlos Castañeda, analista de renta variable de Asesores en Valores, dejó claro que el tono que utilizará Bernanke será prudente y dejará entrever que el estímulo continuará durante este año.
Además, Eduardo Bolaños, analista de inversiones y tesorería de Positiva Seguros, aseguró que para la FED es muy arriesgado hablar nuevamente de un recorte, por lo que la misión de Bernanke será asegurarles a los inversionistas que el dinero fácil y barato permanecerá por un tiempo prolongado”.
Con todo esto, aunque el indicador que tomó como referencia Bernanke para poner fin a la política monetaria fue que el desempleo bajara de 6,5%, muchos expertos piensan que las mejoras en el sector de la construcción podrían tener una influencia importante en la decisión de la FED. Según los datos, en abril la venta de casas usadas alcanzó las 4,97 millones, la mejor cifra desde noviembre de 2009.
Así, todo apunta a que la Reserva Federal no emitirá ningún mensaje que impacte el mercado, por lo que, según afirma Castañeda, el dólar podría reaccionar con un comportamiento ligeramente a la baja.
Bajo este panorama, los analistas coinciden en que esta semana se espera que la moneda se mueva en un rango de precio comprendido entre $1.870 y $1.890 y que dependiendo del mensaje final, se podría ver una mayor valorización o por el contrario, una caída.
Igualmente, según Ballén se espera que la moneda se comporte de una manera muy volátil y que en las próximas jornadas se puedan seguir viendo correcciones. “Hay que tener en cuenta que las caídas recientes de la moneda, han sido un descanso natural al movimiento alcista de las últimas semanas, algo que no se ha quedado en el plano local, sino que se ha trasladado al resto de monedas. Además, sin duda atiende a una toma de utilidades por parte de inversionistas”.
Así las cosas, aunque el consenso de los analistas reconoce que hay pocas posibilidades de que la FED mueva fichas este miércoles y ponga fin a las compras mensuales de más de US$85.000 millones en bonos, está claro, como aseguró Daniel Pingarrón, estratega de mercado de IG Markets, que “cualquier activo cotizado, en cualquier mercado del mundo, estará atento al discurso”.

La divisa empezó la semana con un alza de $1,46
En una jornada que se movió a la expectativa de lo que vaya a ocurrir en la reunión de la Reserva Federal, el dólar comenzó la semana marcando un precio en promedio de $1.883,84, lo que supone un alza de $1,46 frente a la Tasa Representativa del Mercado de ayer que fue de $1.882,38. En este sentido, la moneda estadounidense comenzó el día en $1.877, mientras que su precio de cierre fue en $1.877,15. Igualmente, la divisa de Estados Unidos registró su nivel máximo en $1.887,80, mientras que el mínimo fue de $1.874,08. Por último, destacar que hubo 1.293 transacciones por un monto de US$816,7 millones.